Guardamuebles
Los guardamuebles son naves de grandes dimensiones en las cuales se almacenan temporalmente los objetos de nuestra mudanza o traslado. Estos grandes habitáculos suelen ser propiedad de una empresa de self storage o bien de una empresa de mudanzas o trasalados para que dentro de sus servicios el cliente tenga la posibilidad de disponer del guardamuebles.
Estos guardamuebles cumplen sus funciones hasta que recibimos las llaves de nuestro nuevo domicilio si el motivo radica en una mudanza, transportes o si es por cualquier otra circunstancia cuando esta se vea finalizada (un ejemplo sería la falta de espacio en un hogar o en unas oficinas).
En un guardamuebles los enseres y pertencias son guardados en amplios contenedores fabricados generalmente en madera y reforzados debidamente con metal en la zona de los bordes para preservar óptimamente nuestros objetos. Además éstos contenedores para estar perfectamente habilitados deben contar con aislantes térmicos y luminosos para evitar que la luz o las altas temperaturas puedan deteriorar nuestros objetos.
Los contenedores de un guardamuebles suelen tener una capacidad de entre 6 y 8 m3 generalmente, y unas dimensiones de entre 12 y 15 m3 para los de mayor tamaño. Así pues, en su interior podemos introducir prácticamente todos los objetos de nuestro hogar, como son: adornos, electrodomésticos, muebles, libros, vestuario, etc. recordando una vez más que es mejor no introducir joyas u objetos de gran valor para mayor seguridad, pudiendo contratar para ello un servicio de Custodia de Valores o Cajas de Seguridad mejor que un guardamuebles.
Los servicios de guardamuebles normalmente cuentan con un equipo de seguridad privado durante las 24 horas y en muchos casos incluso se encuentran conectados directamente con la policía o con una empresa de seguridad para mayor protección. De ésta forma podremos estar completamente tranquilos.
Además de esto las empresas que alquilan sus guardamuebles suelen ofrecer a los contratantes unos seguros contra incendios, inundación, antiplagas y antirrobos, comunmente para mayor precación.
Una buena opción a la hora de empezar a buscar nuestro servicio de guardamuebles es recurrir a parientes, amistades, vecinos, compañeros de trabajo,… es por todos sabido que la experiencia de otras personas es sumamente útil a la hora de contratar cualquier servicio y más de esta índole. Ellos sabrán orientarnos sobre calidad, servicio y sobre todo sobre precios.
No está demás comprobar que la empresa de guardamuebles esté constituida legalmente, inscrita en el Registro de Empresas.
El presupuesto deberá de redactarse por escrito sin tratar como definitivo un acuerdo de palabra vía telefonica. Recordamos que la empresa de guardamuebles debe visitar y evaluar las condiciones de nuestras pertenencias para realizar un presupuesto detallado.
Si incluimos en el servicio de guardamuebles joyas, obras de arte u objetos de gran valor debemos informarnos sobre la necesidad de contratar un seguro especial.
Por último reseñar que si somos nosotros mismos lo que realizamos el traslado de los objetos o pertenencias al guardamuebles y somos nosotros también quienes realizamos los correspondientes embalajes, veremos reducido de forma contundente el precio del servicio final.